Seleccionar página

 

La solución a los residuos plásticos agrícolas podría estar en los insectos.

 

A través de la investigación, el proyecto de innovación AP-WASTE quiere resolver el problema que generan los agroplásticos mediante biodegradación por aplicación de biotecnología simbiótica microorganismos-insectos.

La contaminación de los suelos agrícolas y del entorno rural nacional por agroplásticos (APs) de un solo uso se ha convertido en un grave problema en términos medioambientales y productivos, con más de 950.000 hectáreas afectadas en las que se han acumulado 632 Kg de APs/Ha. En este contexto, el proyecto AP-WASTE, financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Fondo Europeo Agrícola del Desarrollo RURAL (FEADER), pretende dar solución al problema a través de la innovación en materia de productividad y sostenibilidad.

En concreto, el proyecto estudia el proceso de degradación de poliestireno y polietileno de baja y muy baja densidad a través de la insecticultura como medio para incrementar la rentabilidad de las explotaciones agrarias.

 

Degradación natural

 

Actualmente, la agricultura en los países de la Unión Europea demanda 700.000 toneladas de agroplásticos, de los que sólo se recicla alrededor del 9% debido a sus complicaciones en la retirada y posterior gestión, ya que, en muchos casos, la presencia de restos orgánicos dificulta su manipulación y reciclaje.

Fue la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Federica Bertocchini quien, en el año 2017 y de manera totalmente casual, encontró una posible solución a la degradación de estos plásticos gracias a los llamados “gusanos de cera” (Galleria mellonella), que se alimentan habitualmente de miel y cera que obtienen de panales de abejas, pero que son también capaces de degradar plásticos.

Esta investigadora, aficionada a la apicultura, descubrió un día que en sus panales había gusanos que obtenían alimento de la miel y cera que producían las abejas. Para limpiar el panal, colocó los gusanos en una bolsa de plástico cerrada y los dejó en una habitación. Al regresar a la estancia, pudo comprobar que los insectos se habían escapado y comenzó un estudio para comprobar que habían sido ellos mismos quienes habían hecho los agujeros en la bolsa.

Para ello, realizó un experimento cronometrado en el que expuso a 100 gusanos de cera a una bolsa de plástico de un supermercado. Los agujeros comenzaron a aparecer tras apenas 40 minutos y, después de 12 horas, la masa de plástico se había reducido en 92 mg.

Los resultados de esta investigación del CSIC, en colaboración con Paolo Bombelli y Chris Howe, de la Universidad de Cambridge, demostraban que este tipo de insectos pueden suponer un avance importante en la gestión de residuos plásticos y en la conservación del entorno natural gracias a la rápida degradación del plástico que son capaces de llevar a cabo. En el caso de AP-WASTE, se trabajará mayoritariamente con el tenebrio, una especie de coleóptero de la familia de los escarabajos.

 

Contribución a la economía circular

 

El del uso de insectos en la biodegradación de los agroplásticos podría suponer una solución en el ámbito de la recogida, tratamiento, reciclaje y valorización de estos residuos, además de contribuir a un abastecimiento estable y sostenible de alimentos, piensos y biomateriales, aprovechando las proteínas, el exoesqueleto y los desechos generados por estos animales. Con todo ello, se fomentará un modelo de producción con resultados dotados de un alto valor añadido que compiten en mejores condiciones de calidad y, a su vez, se demostrará la proactividad del sector y de la industria productora de agroplásticos para la resolución de este grave problema.

La innovación y desarrollo en el sector de la insecticultura y de la agricultura como medio para incrementar su rentabilidad y competitividad permitirá, en definitiva, una utilización eficiente de los recursos, trabajando hacia sistemas de producción ecológica en armonía con los recursos naturales, además de la sostenibilidad medioambiental, social y económica con un enfoque de economía circular.